sábado, 1 de diciembre de 2007

PETOS PÉTREOS DE ÁNIMAS DE CABRAL





En la parroquia viguesa de Sta. Mariña de Cabral, nos encontramos con el mayor número de petos de ánimas en piedra, que han llevado hasta nosotros, en bastante buen grado de conservación y que aun hoy reciben mucha devoción a tener en cuenta las flores y velas encendidas que se encuentran adornándolos. Se trata de tres petos y se localizan en los lugares conocidos en la citada parroquia, como de "Caeiro", "Carballal" y "Feira". Pasamos a conituación a hablar un poco de cada uno de ellos.
El primero de los mencionado, el del lugar de "Caeiro", se ubica en un pequeño cruce de caminos y forma parte del cierre de piedra de una vivienda de la zona. En medio de unas columnas laterales que terminan en un arco de medio punto, en la oquedad que delimitan, podemos ver la representación de la Virgen del Carmen en actitud de rezar y debajo de ella, varios personajes envueltos en las llamas de purgatorio. Destaca en el centro de ellos la figura de obispo y dos personajes que sujetan el manto de la Virgen en clara alusión a la súplica de que interceda por ellos. Encima del citado grupo escultórico, tenemos un Cristo crucificado, también debajo de otro pequeño arco de medio punto. Arriba, rematando el conjunto, sobre un tejado pétreo a dos vertientes, tenemos una pequeña peana sobre la que se levanta una cruz de pequeñas dimensiones. Podemos apreciar una inscripción que dice: " A DEBOCION DE BARTOLOME DE BASTOS 1847 ". En la pequeña repisa que posee en la parte inferior, podemos apreciar un hueco para introducir las limosnas.Analizando la colocación del peto en la posición que ocupa en la actualidad, nos hace pensar que no es está en su lugar original.
El peto de "Carballal" está prácticamente adosado sobre una casa del lugar y está a un lado de un amplio cruce de caninos. Nos viene dado por una serie de representaciones en una placa yeso o escayola, colocada en el interior de una cavidad a modo de puerta o ventana, presentando un vidrio para su protección. Podemos ver una serie de figuras entre las llamas, tanto hombres como mujeres y en medio un obispo. Sobre ellas se puede ver un "Ecce Homo" de medio cuerpo y con gran expresividad: se aprecia su corona de espinas, sus brazos atados y en una mano podemos ver la caña de madera de la que habla la tradición cristiana. En un lateral posee el hueco para las limosnas. Encima del conjunto que acabamos de describir, se puede leer perfectamente:
" ACORDAOS DE NOSOTRAS HERMANOS AÑO 1785"
Aunque su estado de conservación es muy deficiente, se pueden contemplar restos de pintura de diferente colores. Podría tratarse de trazos pictóricos originales y debía de procederse a una consolidación y restauración inmediata por su extraordinario valor etnográfico. La gente de la zona le presta mucha devoción a tenor de la cantidad de flores y velas encendidas que poseía cuando lo visitamos, colocadas en la repisa que posee en su su parte inferior. El hueco para las limosnas lo conserva al lado derecho del peto propiamente dicho.
El último peto de esta parroquia, forma parte de la fachada una vivienda en una pequeña plaza y cruce de caminos, en el lugar de "Feira". Es de forma rectangular, cerrado con una reja para la protección de su interior, con los lados mayores, en los laterales. Encima podemos ver en una pequeña hornacina, la figura de San José llevando el Niño. Posee dos inscripciones bien visibles. Una está grabada en la fachada de la casa, al lado izquierdo del peto y dice: " HERM. ACORDAOS DE NOSOTRAS CUAL SOMOS SEREIS". Y la otra, también grabada en la fachada de la casa, se encuentra entre la citada hornacina y el peto en si. Podemos leer: " DEV. DE D. JOSE B. ALONSO EN 26 DE SEPTIEMBRE DE 1897".
Preside el conjunto, un Cristo crucificado con mucha expresividad y pudiéndose observar a sus lados, algunos de los símbolos de la Pasión ( tenazas, corona, martillo, lanza, cuerda,..). Debajo una Virgen del Carmen con escapulario y custodiada por dos querubines a cada lado. Rematando el conjunto, vemos a diferentes figuras entre las llamas, destacando, como es habitual en esas representaciones, un obispo en la zona central. La familia propietaria de la casa en donde se encuentra empotrado el peto se encarga de su mantenimiento adecuado. Está pintado con colores azules, ocres y negros, que podrían corresponder a la imitación de los antiguos. Conserva bastante tradición, pues son visibles varios recipientes cerámicos con flores, pequeñas lámparas de aceites,... y hasta posee una bombilla en la parte superior, que la familia cuida de encender por la noche.
Nota.- Se ilustra el comentario con unas vistas generales de cada uno de los petos mencionados: Arriba, el de"Caeiro"; en el centro, el de "Carballal"; y finalmente, abajo, el de "Feira".