sábado, 15 de septiembre de 2007

EL "BANCO DOS CONTOS" DE VIGO


Hace unos años, fruto de la limpieza de la zona por operarios del ayuntamiento de Vigo, se localizó está intereante construcción pétrea, que se encuentra adosada a la ladera del antiguo Castrillo de San Sebastián, cercana a donde se ubicaba la puerta "do Pracer" de la antigua muralla que poseyó la ciudad olívica hasta 1869 que se decidió su demolición para propiciar el avance económico y urbanístico de la misma.
Se trata de un largo banco corrido longitudinal a la parte final de las estribaciones de la fortaleza citada, ligeramente curvado para adaptarse perfectamente al rebaje realizado en la roca base de la elevación rocosa, para el acomodo adecuado de los bloques graníticos que forman esta peculiar estructura, que nos viene dado por una alineación de sillares que sobresalen de la acera actual y sería donde se apoyarían los pies; el asiento en si, que se consige a base de la colocación de dos sillares colocados uno encima de otro; luego podemos ver lo que podríamos definir como el respaldo, formado igualmente por otros dos sillares bien trabajados, con el ángulo superior abiselado, que en la parte central adquieren mayor altura, destacando las tres piedras labradas que la forman, poseyendo las laterales un lado curvo (cóncavo), para terminar todas en una cara recta. Finalmente vemos una hilada de sillares, algo más retrasados en relación a la vertical del conjunto pétreo, presentando la cara que vemos, rebajada.
A resaltar son una serie de marcas o grabados en los sillares que constituyen el centro del banco, en la zona superior del respaldo. Aunque está cubierta de una capa vegetal que impide la lectura correcta de las mismas, se pueden intuir ciertos ragos que podrían corresponder a restos de números o letras. También podrían tratarse algunas de ellas en simples trazos grabados para una función que habría que definir y que podría estar vinculada a la tradicdición que nos contaron sobre este monumento, algunas personas del barrio hace ya bastante tiempo.
Según el folclore recogido referido, a esta construcción se denominaba el "banco dos contos", en la época que existía la puerta de la muralla hasta mediados del siglo XIX. El nombre haría referencia a que aquí se realizaba cierto tipo de "contabilidad" antes y después de entrar y salir de la ciudad amurallada. Sería el lugar para, comodamente sentados, poder contar el dinero que se llevaba para hacer determinadas transacciones monetarias; ver los beneficios obtenidos por la venta de los productos traídos para el mercado; lo que restaba de lo comprado; preparar los pagos de los impuestos que debíanna de realizar por la en trada la ciudad para vender ciertos productos agrícolas o ganaderos, por ejemplo; etc..
Se dejaría de utilizar por lo menos con esa finalidad, al derribarse la muralla y poder acceder libremente a toda la ciudad.
Sería muy importante para conocer más detalles sobre este desconocido monumento vigúes, tan cercano a nosotros en el tiempo y tan poco conocido, realizar una limpieza completa de los sillares que componen este conjunto pétreo, sobre todo en la parte superior de su la zona central, en la que comentamos que existen grabados. Luego de la misma, se llevaría a cabo la realización de calcos sobre papel ( como se hace con los petroglifos y se obtienen resultados excelentes) , así como fotografías tomadas a diferentes horas del día, para variar la incidencia de la luz solar sobre los grabados y poder lograr mejores tomas.
Al mismo tiempo, habría que buscar documentación escrita sobre el mismo, que sin duda tendrá que existir, en el Archivo del Ayuntamiento.
Nota.- En las imágenes, panorámica lateral general del banco y detalle de su parte central.