viernes, 20 de febrero de 2009

EL TEMA DE LA SERPIENTE EN LA ARQUEOLOGIA DE GALICIA ( XII )

Arqueológicamente tenemos obras en las que se aprecia la figura de la serpiente asociada a determinadas representaciones de dioses o a objetos que poseen cierto valor sacral. Brevemente y sin más pretensión de que sirva de ejemplo para poder valorar la extensión e importancia de este animal, mejor dicho de su simbología en el mundo antiguo, citaré algunos casos, aparte de las obras griegas y romanas de todos ya conocidas, ciñéndome al mundo europeo propiamente dicho; tenemos las siguientes:
En el mundo etrusco, tenemos dos hermosos ejemplos: una antefija policroma con cabeza de Gorgona, procedente de Veyes, que se conserva en el Museo de Villa Giulia en Roma, y fechable hacia el 500 a. de J. C., en la que se observan diversas serpientes adornando y rodeando todo el contorno de la cabeza, enroscadas a modo de sus cabellos. El otro ejemplar es un gran vaso de plata dorada bellamente adornada en su amplia boca con ser protonos en forma de serpientes, que apareció en la Tumba Barberini de Pieneste, fechado hacia mediados del siglo VI a. de J. C. y que se exhibe en el Museo de Villa Giulia en Roma111.
En Creta apareció en el Palacio de Cnosos una formidable estatua de una diosa de las serpientes", que corresponde a una estatuilla minoica fechable hacia el 2000-1700 a. de J. C. y en la que vemos una figura de mujer que sostiene en cada una de sus manos una serpiente que vuelve su cabeza erguida hacia la diosa122.
En Chipre, en una tumba de Salamina, apareció un caldero de bronce que ofrece semejanza con el gran vaso estudiado anteriormente en el mundo etrusco, pues está decorada su boca con ocho cabezas de serpientes y cuatro esfinges, y está fechado hacia fina¬les del siglo VIII a. de J. C, apreciándose que tanto las serpientes como las esfinges echan la cabeza hacía afuera, dando la sensación que están protegiendo el vaso en sí o el contenido de éste; también se encontraron en la misma zona del yacimiento recipientes cerámicos que tienen dispuestas cabezas de animales diversos, entre ellos la Serpiente, adornando la boca de la vasija, como el caso mencionado123.
Diferentes modelos en los que se ven serpientes enfrentándose se documentan arqueológicamente en las insignias o blasones (signa militaría) de las tropas bárbaras al servicio de los romanos, sobre todo auxiliares mercenarios célticos y germánicos. En la noticia Dignitatum Utriusque Imperil, manuscrito de finales del siglo IV, bacía el 430 d. de J. C., copiado en el siglo XV, se conservan dibujadas algunas insignias de las citadas tropas mercenarias, sobre todo de los escultores, celtae y marcomanii, en donde se presentan serpientes enfrentadas. Según Forrer (A propos d'un bifou á dragón emaillé trouvé á la Meinau. Cahiers d'Arch et d'Hist. d'Alsace, XXI, núms. 81-84, pp. 256 a 263, 1930), se trataría de supervivencias anteriores a J. C. de tradición céltica, y que se remontaría a tiempos prehistóricos124.
En Portugal aparte de los exvotos mencionados en el primer capitulo, y que de una manera concreta corresponden a nuestra área de estudio, esto es el NO. peninsular, se encontró un brazalete que representa a dos serpientes que poseen dos cabezas; pero están situarlas en sus dos extremos, es decir, que no poseen cola. El autor qué la analiza, considera que la joya con sus representaciones de serpientes es un símbolo de eternidad. También en Portugal ha aparecido una serpiente dé bronce que por el estrato en que ha aparecido es prerromana, y que se considera que puede representar un dios o genio de un pueblo determinado125. Asociada AL culto de Mithras, se han encontrado en Mérida varias estatuas de. personajes masculinos con serpientes enrolladas a su cuerpo
Por último, citar algunos ejemplos que se han encontrado en Galia, que ya su mitología nos ofrece ciertas consideraciones de importancia sobre el papel que desempeña la serpiente en ella, y que analizaremos brevemente, pues sé va a reflejar en el arte que a continuación estudiaremos. Su mitología nos habla de una gran diosa-madre que se casa sucesivamente con el dios del cielo, Taranis, y después con el dios de la tierra, Esus, y éste aparece algunas veces como un monstruo, mitad ciervo y mitad hombre, y se le conoce con el nombre de Cernuno. Así en la estela de Vendoures del siglo II d. de J. C., vernos a Cernuno asistido por dos dos dióscuros, pisoteando a dos serpientes con cabeza de ternero, y como sabemos Cernuno está asociado a Esus, dios de la tierra, lo cual es muy ilustrativo.. Asimismo en el caldero de Gundestrup, fechado hada el siglo I a. de J. C., vemos en una secuencia a Taranis, dios del cielo, situado: a lo alto y sobre una serpiente reptante, significando el dominio sobre ella. En otra secuencia vemos a Cernuno-Esus, dios de los infiernos, que sujeta en su mano izquierda una gran serpiente que se revuelve contra él y en la otra mano un torques127. En otro caldera famoso, denominado caldero da Bra, en mi asa se observan serpientes con cabeza de lechuza y está fechado hacia el siglo III a. de J. C., siendo una pieza de bronce que se conserva en el Museo de Copenhague. También vemos que Taranis, dios del cielo, se representa con un águila que lucha contra una serpiente, viejo símbolo de la lucha cósmica entre dioses siderales y octinianos. Marte, a su vez asociado al panteón indígena, se representará con una serpiente con cabeza de carnero; pero en cambio la diosa madre se nos puede representar bajo dos aspectos: celeste bajo los rasgos de la Fortuna, u ocotoniana y fu¬neraria bajo los rasgos de una Proserpina llevando una antorcha y rodeada de serpientes, que podemos observar en el llamado Pilar de Mavilly, de comienzos del reinado de Claudio, en que se asume un tema greco-romano, asociándole rasgos de la mitología gala128.
Nota.- En las imágenes, fotografías del caldero de Gundesstrup (Museo de Copenhague, Dinamarca) y representación de la estatua romana del dios Glicón, que posee cabellera humana y que se exhibe en el museo de Constanza en Italia.