jueves, 12 de febrero de 2009

EL TEMA DE LA SERPIENTE EN LA ARQUEOLOGIA DE GALICIA ( III )

1. LA SERPIENTE EN LA ARQUEOLOGÍA PRE Y PROTÓHISTORICA
Poseemos representaciones de serpientes desde la cultura megalítica hasta el final de la Edad del Hierro, que se nos presentan en diferentes expresiones artísticas, tanto en grabados en piedra como en orfebrería.
Hasta hoy sólo conocemos un serpentiforme correspondiente al periodo paleolítico, aparecido recientemente en una cueva asturiana. Consiste en un dibujo de una forma sinuosa con indicación de la cabeza y cola, del animal y cuyo cuerpo nos viene dado por dos líneas paralelas que resaltan el volumen de su parte media1.
Aunque las características técnicas de su realización así como el color de la pintura hacen relacionar esta representación con el arte paleolítico, por ser éste el único caso dentro de ese período prehistórico hasta la actualidad detectado, debemos pensar que bien se pueda tratar de una pintura realizada en una época posterior, por la reutilización de la cueva paleolítica, como se ha podido observar en otros casos2.
Pasamos a continuación a analizar las representaciones de serpientes que hasta la fecha se conocen en el NO. peninsular, encuadradas cada una en su período cronológico y cultural concreto.
1. CULTURA MEGALITICA (3000-1800 a. de J. C.)
Tanto en el Noroeste como en otras regiones atlánticas de Europa, se observan diferentes grabados en los ortostatos, que se han visto siempre como líneas ondulantes y/o serpentiformes, pero creo que no podemos considerar estas representaciones concretas como ofidios, pues pueden poseer otro significado. Aún así son numerosos los autores que consideran tales lineas con dicho valor y han encontrado diferentes sepulcros megalíticos con ellas3.
Si tomamos como la representación de un ofidio las líneas ondulantes que terminan en una coviña o pequeña cazoleta, siendo ésta, la clara indicación de la cabeza del animal, sólo disponemos en nuestro marco geográfico de estudio de un yacimiento en el que vemos que esto ocurra. Así tenemos en un ortostato del dolmen de Parada de Alperiz (Lalín, Pontevedra), que forma parte de dicha cámara funeraria, la primera representación de una serpiente reptante, estando esta figura rodeada de otras líneas ondulantes pero ya estas últimas denotan cierta ambigüedad en cuanto a su significado, pues no poseen coviña terminal, y por lo tanto no se pueden considerar como representaciones de serpientes como la anterior4.
2. EDAD DEL BRONCE (1800-600 a. de J. C.)
De este período podemos estudiar tres representaciones de serpientes, una de ellas en una pieza de orfebrería y las otras dos en dos muestras de arte rupestre al aire libre, es decir, en dos petroglifos o insculturas.
2.1. Orfebrería
En una cista y formando parte del ajuar funerario (Atios, O Porriño, Pontevedra), se encontró al lado de dos armas de cobre y dos joyas de oro y plata, otra pieza de adorno que los autores del descubrimiento consideran que es un ceñidor de pelo5. Según estos, la pieza consistía en un alambre espiraliforme, que iba aumentando de grosor de un extremo a otro y presentando este último una fractura, en donde encajaría una cabeza de ofidio, pues la particularidad del grosor hacía concebir que era una representación del animal el que se observaba en este ceñidor de pelo. Tendríamos pues una serpiente enroscada como adorno personal, en este caso de un guerrero, como primera muestra en la orfebrería de una representación de la serpiente, que podemos datar cronológicamente en el Bronce Inicial (1800-1200 a. de J. C.). Este tema en joyas de adorno personal será frecuente, como veremos, en la Edad del Hierro, aunque en nuestra zona no hemos encontrado ninguna hasta hoy.
2.2. Arte rupestre
Como bien señalan De la Peña Santos y Vázquez Várela en su reciente obra6, existen dos tipos diferentes de representaciones de serpentiformes en nuestros petroglifos:
— Uno que constaría tan sólo de una línea más o menos ondulante, con la cabeza bien diferenciada, por medio de una coviña, y sin más detalles,
— y otro tipo que consistiría en delimitar el cuerpo del animal por medio de dos líneas paralelas pero ondulantes y que dan sensación de volumen.
Siguiendo a los mismos autores, tenemos que fijarnos en la técnica de su realización, así como en el lugar en el que se encuentra la roca dónde están grabados, nos dan su posible crono¬logía. Y así tendríamos que los serpentiformes del primer tipo, que aparecen frecuentemente en rocas situadas en recintos castreños, no están acompañados por otros motivos, si exceptuamos las coviñas, y han sido grabados por percusión poseyendo un perfil de surco en V, nos llevarían hacia la cultura castreña, esto es, a la Edad de Hierro. En cambio los serpentiformes del segundo tipo, que: aparecen en rocas en lugares diversos acompañados de otros motivos, presentan un perfil de surco en U y los dataríamos en una etapa final del período que corresponde a la Edad del Bronce.
Hecha esta aclaración que creo oportuna, paso a mencionar los dos petroglifos que poseen en su repertorio de motivos representaciones de ofidios.
2.2.1. Pedra da Beillosa (Cerrada da Chaveira, Monte Fontenla, Santa Mariña de As Fragas, Campo Lameiro, Pontevedra)
En una gran roca llena de motivos diferentes (círculos, antro¬pomorfos, ciervos, cruciformes...), podemos observar una gran serpiente de más de cuatro metros de longitud, que posee, a manera de escamas por su cuerpo, una serie de cruciformes o aspeados, realizados con distinta técnica de grabado que el resto del animal. Posee una cabeza de forma romboidal y de su boca sobresale su lengua bífida7. En cambio para Figueiredo, no se trataría de la representación del cuerpo del animal concretamente. Un examen detenido de esta serpiente, sólo nos permite observar su largo cuerpo ondulado, pero sin poder adivinar con certeza la cabeza mencionada, debido a que la roca en esa zona está muy deteriorada.
2.2.2. Portocelo (S. Xián, Oia Pontevedra)
Podemos considerar como dos ofidios las,representaciones sinuosas existentes en este interesante petroglifo, que comparten la roca con círculos, espirales y otros signos, llamándonos la atención que los dos serpentiformes poseen la misma dirección y sentido, dirigiéndose hacia un círculo concéntrico. La técnica; de grabado de estas representaciones difiere de la norma dada antes para situar su cronología, pues están logrados los grabados por el sistema de "vaciado de la roca", esto es, que poseen los dos surcos de delimitación del volumen, sino que el cuerpo lo constituye una zona rebajada intencionadamente y que presenta una forma ondulante, dando la forma de serpiente, la disminución del grosor del cuerpo desde la cola a la cabeza9.
Nota.- En la imagen, un detalle del dolmen de “Roza das Modias” en Vilalba (Lugo) que posee diversas líneas ondulantes verticales y paralelas en los ortostatos que forman su cámara funeraria, siendo consideradas este tipo de grabados para algunos autores especialistas en el tema, como representaciones de serpientes.

2 comentarios:

Jesús Ángel García dijo...

¿Alguna como ésta?: http://santuarioceltibero.jimdo.com/marca/

Jesús Ángel García dijo...
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